Madre no hay una sola...

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Madres verdaderas, miles diferentes madres. No viven en postales, criando a los hijos se hacen mamis nuestras madres.

Contrariando “madre hay una sola”, cuántas madres! Distintas madres! Madres bondadosas, madres tiernas… Cuantas madres!! Pachamama, madre tierra, madre carne.
De mi madre nací! De las mujeres venimos. Mujer y madre, me hiciste a tu semejanza y por eso te llevaré siempre en mí. Y tengo tus indelebles marcas.
Cuántas madres! Madres sacrificadas, madres felices, madres que cantan de mañana, madres sobreprotectoras, madres jóvenes y viejas madres, madres vitales, madres encorvadas…
Madres soñadoras, madres golpeadas, madres múltiples y madres únicas.
Madres ausentes, madres madrazas, madres trabajadoras, madres que esperan, madres con padres, madres solteras.
Que fácil escribir si yo fuera Rodolfo Bracceli, autor de “Madre argentina hay una sola”.  El estudió o entrevistó muchas madres: madre de María Soledad, Madre de Malvinas, Madre de Perón, Madre de Borges, Madre transexual, Madre Camila (fusilada, abortada) Madre en la ESMA, Madre de sí misma…y otras madres.
Hace 30 mil años ya le hacían tributos a las madres, vasijas, esculturas de piedra. Lo cuentan las cavernas. En los clanes de la era de piedra el único familiar era la madre. Después Los griegos celebraban a Rhea, diosa mitológica y madre de Zeus y Poseidón. Luego lo celebraron los romanos. En 1700 en Europa había un domingo libre y pago para que los empleados visitaran a las madres. 
Madres buenas, locas madres. Madres del mundo, dando a luz en el desierto, madres de plaza de mayo.
En 1914 el Congreso de EE.UU estableció el segundo domingo de mayo, para honrar y homenajear el cuidado, las labores y el amor de todas las madres. Lo había promovido Ana Jarvis, que había perdido a su madre muy joven. Luego este día se extendió a todos los demás países. En Argentina se celebra por influencia de la Iglesia que consagró en octubre el día de la madre, por ser un mes dedicado a la Virgen María.
Madres de antes, madres de ahora. Madres “mas respeto que soy tu madre”. Artistas madres y madre del poeta. Tantos poetas le escribieron a las madres.


Si es la madre en este mundo
la única que nos perdona,
con sentimiento profundo
sabe amar y no abandona.

(Pobre mi madre querida de José Betinotti)


Cuando salí del pago
le dije adiós con la mano
y se quedó Mama Vieja
muy triste en la puerta ‘el rancho.

(Mama vieja, zamba de Lito Bayardo)


Sagrado es tu nombre,
Que se pronuncia con fervor,
No hay niño ni hay hombre,
Que no te llame en su dolor.

(Madre querida de Antonio Prieto)


“Madre, tu me tuviste pero yo nunca te tuve,
yo te quise pero tu nunca me quisiste,
así que debo decirte adios, adios
…Mamá, no te vayas.
Papi, regresa a casa.

(Mother de John Lennon)


De nuevo recurro a Braccelli. El afirma “esa innata capacidad que tienen las mujeres, a partir de madres, para producir hazañas, para consumar lo épico desde lo individual. …hay cosas que las madres hacen que son, que serán, inexplicables a la luz de la razón”.

“Y ahí tenemos una madre –escribe y nos recuerda Bracelli- que se planta frente al auto que intenta huir con su beba robada, y le pone el cuerpo, y el auto la voltea, y ella se agarra como una fiera del paragolpes y del quemante caño de escape, y ella es arrastrada, y ya no se suelta hasta que el auto se detiene. Y ahí tenemos a esa mujercita que en la falda del volcán en erupción que acaba de tapar a su pueblo, hace el amor para adelantar el hijo que planificaba para tres o cuatro años después, y decide y consigue, en medio de ese apocalipsis de cenizas, quedarse bien preñada.

Si el horizonte es luz y el rumbo un beso,
no es que no vuelva porque te he olvidado,
es que perdí el camino de regreso, mamá...
(Soneto a Mamá de Joan Manuel Serrat)

Madre argentina, difunta Correa. Madre no hay una sola, aunque claro cada uno tiene la suya, irremplazable. Cuántas diferentes madres. Madre de Jesús, madre Francisca con su canastita de flores y su hijita, madre esperanza…
Cuántas madres, perdón que insista, es devoción y no es porfía: madre de mi madre, madre de mis hijos, madre mía.